Por:Buenas Prácticas

MSc. Mónica de la Roca,
Coordinadora de Diseño Instruccional
Área de e-Learning & DI
Departamento GES
Universidad Galileo.

Es innegable que el e-Learning (educación virtual) llegó para quedarse, pasó de ser una moda a una tendencia. Las modas suelen ir y venir sin dejar huellas, una tendencia aporta una visión nueva e integradora, el e-Learning ofrece esto y más en muchos ámbitos del medio educativo y la formación formal e informal.  A raíz de este fenómeno muchos inician a transitar en este camino fascinante del e-Learning, para ellos y, ¿Por qué no?, para los que ya llevamos un buen tramo del camino andado, comparto la siguiente “Guía de buenas prácticas para la enseñanza virtual”.

1.     Fomentar el contacto entre estudiantes y profesor.

Los estudiantes necesitan saber cómo comunicarse con el profesor de su curso virtual.  Para lograrlo el profesor   debe poner a disposición de los estudiantes varios medios como, chats, foros, correo electrónico, Skype, twitter, etc., pero, además de proveer estos canales de comunicación, el docente debe alentar a sus estudiantes a comunicarse cuando sea necesario y hacerles ver que valora esta interacción.

2.     Desarrollar la colaboración entre estudiantes.

Los profesores necesitan construir estructuras de colaboración en sus cursos para promover la interacción estudiante-estudiante. Para los que como yo, creen, que las personas aprenden a través de la construcción social de su conocimiento sobre la base de sus experiencias, esta práctica es fundamental.  En mi experiencia los estudiantes que se sienten aislados en un curso online tienen dificultades para terminarlo con éxito. En mis cursos desde el inicio, incorporo actividades colaborativas que fomentan la comunicación, como parte de una tarea deben compartir ideas, conceptos, recursos encontrados, experiencias referentes al tema en discusión con sus compañeros. También se debe crear un espacio alterno en el curso, que brinde al estudiante la posibilidad de discutir temas que sean de su interés pero que no están precisamente relacionados a los temas de estudio.

3.     Fomentar el aprendizaje activo.

Para que los estudiantes aprendan, deben interactuar activamente con el contenido pero con  propósito reflexivo. A medida que desarrolla su curso en línea, considere maneras de construir el aprendizaje activo en el contenido del curso. Esto puede lograrse al incluir actividades formativas, foros con un objetivo instruccional claro, uso de herramientas web 2.0 como GoAnimate, Mindmeister, powtoon, etc.,  que inviten al estudiante a la  reflexión  sobre puntos claves del curso. El aprendizaje no es una actividad pasiva y muchos menos en el e-Learning, uno de los éxitos de este tipo de enseñanza-aprendizaje es su carácter evidentemente pragmático.

4.     Dar retroalimentación en tiempo.

Esto puede ser difícil, especialmente con profesores que imparten clases en línea a grupos mayores de 25 estudiantes y varios a la vez. Sin embargo, llevar a cabo esta actividad con éxito, dependerá de tres factores clave, un diseño instruccional bien hecho, medición precisa de carga de trabajo tanto para el estudiante como para el profesor, y creatividad en el diseño de actividades con criterios de evaluación bien definidos, es preferible hacer una actividad que agregue valor al curso y al estudiante que muchas que no agregan nada y que además consumen tiempo y recursos innecesarios.

5.     Hacer hincapié en la organización del tiempo.

El aprendizaje requiere tiempo. Los estudiantes y profesores que trabajan en los espacios en línea tienen que darse cuenta de esto. El hecho de que un curso en línea puede ser más flexible en horario no significa que no se requiere un compromiso de tiempo significativo. Es importante que como profesores  comuniquemos  tiempos de entrega esperados además de ser realistas con las expectativas. 

 6.     Comunicar altas expectativas.

Si bien es importante tener altas expectativas para los estudiantes, también es importante que estas expectativas se comuniquen claramente a los estudiantes. Asimismo, es muy importante comunicar expectativas para la participación y la interacción en foros.  ¿Quiere que sus alumnos se conecten a diario? ¿Necesitan presentar trabajos en un formato determinado? ¿Para hacer una determinada tarea, necesita aprender un software o herramienta web específico? Estas son sólo algunas de las áreas que los profesores en línea deben tener en cuenta al desarrollar un curso en línea. Se deben tener expectativas altas, pero sin olvidar que  los estudiantes  “necesita tener tiempo para interactuar con el contenido y aprender.

 7.     Respetar las distintas formas de aprendizaje y la variedad de talentos.

Los estudiantes tienen distintos estilos de aprendizaje. Aunque sin duda habrá  contenido basado en texto en un curso en línea, no puede ser la única forma de entrega o de evaluación. Piense en la gran cantidad de opciones multimedia disponibles en la web, que le permiten ofrecer distintos contenidos  a los estudiantes, así como distintos formatos de evaluación.  Use la tecnología disponible para mejorar el proceso de enseñanza aprendizaje, sin olvidar que la tecnología solo es el medio, no el fin

8.     Aproveche los recursos disponibles en la Web.

En lugar de escribir una larga lección sobre la evolución de la tecnología en la educación eche un  vistazo a YouTube o Vimeo para algunos videos disponibles. O mejor aún, utilice una herramienta de screencasting como Jing para grabar una lección personalizada. En lugar de asignar un documento de diez páginas, pida a los estudiantes crear un video en el que demuestren lo que han aprendido. O utilice escenarios virtuales como los que permite diseñar GoAnimate para explicar determinada situación.

Estimado lector, me gustaría conocer sus comentarios al respecto de este tema, pero  me gustaría más, que se sienta en la libertad de agregar  ítems a este listado. Estoy segura que con su aporte, o, comentario tendremos una guía muy completa.

Saludos virtuales!